Tazria (Concebirás) Metzora (Lepra / Leproso)

Porciones de la Torá:
Tazria (Concebirás)
Metzora (Lepra / Leproso)

Lecturas de la Torá:
Tazria – Levítico 12:1–13:59
Metzora – Levítico 14:1–15:33

Lecturas Proféticas:
Tazria – Ezequiel 45:16–46:18
Metzora – 2 Reyes 7:3–20

Esta semana hay una doble lectura de la Torá, y Baruch ha seleccionado un solo mensaje en lugar de uno para cada porción.

“D-s Usa a las Personas Más Interesadas en Responderle”

En la parashá leemos que después de que una mujer da a luz, queda ritualmente impura. Esto se debe a la sangre que acompaña el nacimiento de un hijo. Ella debía presentar dos ofrendas como respuesta a su impureza ritual. El primer sacrificio era una ofrenda de elevación, y el segundo una ofrenda por el pecado.

¿Por qué HaShem requería estas ofrendas, especialmente la ofrenda por el pecado, si la mujer no necesariamente había pecado?

Primero, debemos recordar que el pecado no siempre implica una acción malvada. En su significado más básico, pecado es lo opuesto a aquello que es santo. Por tanto, debido a que la sangre está presente en el parto —y la sangre debe ser tratada con respeto por su gran significado espiritual— el texto enfatiza que incluso en un acontecimiento tan gozoso como el nacimiento de un hijo, se debe recordar la responsabilidad de tratar la sangre con el respeto que merece.

Es muy significativo que la ofrenda de elevación sea mencionada primero. Esto arroja luz sobre la razón por la cual la mujer presentaba estas ofrendas: ella deseaba que HaShem fuese exaltado.

Entre las muchas enseñanzas que se pueden extraer de este pasaje está la verdad bíblica de que todo lo que se nos da, nos es dado para glorificar a nuestro Señ-r.

Es muy fácil olvidar esta verdad, especialmente cuando se trata del nacimiento de un nuevo hijo. No basta con que en algún momento durante las primeras semanas después del nacimiento demos gracias a HaShem; debemos hacerlo no solo de la manera que HaShem establece, sino también en el tiempo que Él requiere.

Esto nos recuerda que debemos vivir conforme a Su calendario y no responderle únicamente cuando nos resulte conveniente.

No debe olvidarse que obedecer este mandamiento implicaba ir a Jerusalén. Sin duda, viajar en ese momento no habría sido fácil, pero ello manifestaba el compromiso de una persona no solo con HaShem, sino también con todo aquello relacionado con Él.

Creo que es muy revelador que los padres terrenales de Yeshúa, Yosef y Miryam, demostraran este tipo de obediencia y compromiso con HaShem:

“Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señ-r, como está escrito en la ley del Señ-r: ‘Todo varón que abriere la matriz será llamado santo al Señ-r’; y para ofrecer sacrificio conforme a lo que se dice en la ley del Señ-r: ‘Un par de tórtolas, o dos palominos.’”
Lucas 2:22–24

Estos versículos revelan que D-s usa a las personas que están más interesadas en responderle conforme a lo que enseña la Escritura, sin importar sus circunstancias personales.

Dr. Baruch Korman –  17 de Abril, 2026. 

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