El estudio de la Palabra de D-s requiere mucho más que una lectura casual; demanda una metodología que permita extraer el significado original que el autor buscaba comunicar. En esta enseñanza, exponemos las herramientas fundamentales de la hermenéutica y la exégesis, subrayando la necesidad de no imponer nuestras experiencias personales o culturales sobre el texto sagrado.
La importancia de la exégesis y el texto original
La exégesis se define como el acto de extraer el mensaje original de un texto. Para lograrlo con precisión, es vital reconocer las limitaciones de las traducciones modernas, algunas versiones tienden a interpretar en lugar de traducir literalmente, lo que puede oscurecer el sentido real y guiar al estudiante a conclusiones erróneas basadas en la teología de los traductores. Por ello, el uso de biblias interlineales y el análisis de palabras en sus idiomas originales (hebreo y griego) son pasos esenciales para un estudio íntegro.
El compromiso con el contexto y la gramática
Un principio fundamental es el compromiso profundo con el pasaje seleccionado. Esto implica leer, orar y estudiar repetidamente, permitiendo que el S-r sea el maestro a través de Su Espíritu. Ningún versículo debe analizarse de forma aislada. Comprender el contexto gramatical es crucial; por ejemplo, el análisis de términos como la predestinación revela que, bíblicamente, esta tiene que ver con el destino de quienes ya están en el Mesías para ser transformados a Su imagen, y no con una elección arbitraria de quién es salvo y quién no.
Cultura y modismos bíblicos
Finalmente, el discernimiento bíblico requiere una comprensión de la cultura y los modismos de la época. Ignorar matices culturales puede llevar a interpretaciones equivocadas sobre leyes alimenticias o la conducta del Mesías en momentos críticos. El estudio serio de la Biblia reconoce que D-s utilizó idiomas y contextos específicos para comunicar verdades eternas que hoy debemos rescatar con rigor y humildad.
Conclusión
El objetivo final de estas reglas de interpretación es alcanzar una intimidad real con el S-r. Al aplicar una hermenéutica fiel y dedicar tiempo a la oración durante el estudio, pasamos de ser lectores pasivos a ser siervos que conocen y viven la voluntad de su Creador.
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