Tetzaveh (Tú ordenarás)
Porción de la Torá: Tetzaveh (Tú ordenarás)
Lectura de la Torá: Éxodo 27:20–30:10
Lectura Profética: Ezequiel 43:10–27
“El Poder de la Obra Redentora del Mesías”
Una vez conocí a un joven amable que se me acercó de manera muy intensa. Este joven creció en un hogar cristiano y recientemente había comenzado a interesarse profundamente en las Escrituras. Descubrió que, aunque asistía a la iglesia casi cada semana, no conocía bien la Biblia. Me había escuchado relacionar el concepto de santidad con los mandamientos, y comentó que él había aprendido que los mandamientos de la Torá eran un instrumento de pecado y muerte. Por lo tanto, escuchar ahora que estaban relacionados con la santidad le resultaba bastante difícil.
Cuando finalmente nos encontramos cara a cara, noté que este asunto era extremadamente importante para él. ¡Qué bueno es saber que hay personas apasionadas por comprender la Biblia! Cuando comenzamos a conversar, él expresó que sentía que su pastor lo había engañado.
En realidad, se trata de mirar solo un lado de la moneda. Pablo enseña que la ley (la Torá) actúa en nuestro cuerpo y produce muerte (ver Romanos 7:5, 9). Sin embargo, esto no significa que los mandamientos de la Torá sean malos o que estén relacionados con el pecado y la muerte. Más bien, por medio de la Torá, uno puede comprender que es pecador y que está espiritualmente muerto. No obstante, cuando alguien confía en la obra redentora del Mesías Yeshúa, se convierte en una nueva creación, y con la presencia del Espíritu Santo en su interior, se hace realidad para el creyente poder vivir los mandamientos y caminar en santidad.
Este mismo joven pidió una conexión entre la santidad de D-s y los mandamientos del Antiguo Testamento. Aunque conversamos sobre varios temas, quisiera compartir en este breve artículo una conexión tomada de la porción de esta semana.
En la Parashá Tetzaveh se enfatizan las vestiduras de los sacerdotes. Una de estas prendas es la lámina frontal o ציץ (tzitz). Era una tira de oro que tenía grabada la frase: “Santo para el SEÑ-R”. Se ordena que esta lámina de oro esté sujeta al turbante con cordones de color turquesa. La palabra “turquesa” solo se refiere al color, pues el término hebreo es תכלת (tejelet), que alude al material mismo, el cual tenía un tono similar al turquesa.
La pregunta que uno debería hacerse es: ¿por qué la Torá ordena que la lámina frontal esté sujeta con cordones de תכלת? Esta misma palabra aparece al final del capítulo 15 de Números, en el pasaje que trata sobre los flecos (tzitzit) en las cuatro puntas de las vestiduras, donde se ordena que uno de los cordones sea de תכלת. Como muchos saben, estos flecos se confeccionaban de manera particular para recordar al pueblo lo que el pasaje declara:
“Habla a los hijos de Israel y diles que se hagan flecos en las puntas de sus vestiduras por sus generaciones, y que pongan en el fleco de cada punta un cordón de תכלת. Y os servirá de fleco, y lo miraréis y recordaréis todos los mandamientos de HaShem, para ponerlos por obra…” (Números 15:38-39)
Por lo tanto, es posible ver la conexión entre los mandamientos, a los cuales se relaciona el תכלת, y el concepto de santidad, al cual se vincula la lámina frontal. ¿No es interesante cómo, por medio de la redención, HaShem transforma aquello que antes producía muerte en el marco a través del cual la santidad se manifiesta en la vida del creyente?
Este es solo otro ejemplo del poder de la obra redentora del Mesías Yeshúa.
Dr. Baruch Korman – 27 de Febrero, 2026.