Emor (Di)
Porción de la Torá: Emor (Di)
Lectura de la Torá: Levítico 21:1–24:23
Lectura Profética: Ezequiel 44:15–31
“Una Advertencia Contra la Mala Interpretación y la Mala Aplicación de la Gracia”
En la porción de la Torá de esta semana, hay una breve sección relacionada con el Sumo Sacerdote. Se lee que “el aceite de la unción de HaShem está sobre él” (ver Levítico 21:12). Esta unción señala un llamado único de D-s, el cual implica una responsabilidad especial. A diferencia del catolicismo, que prohíbe a sus sacerdotes casarse —una postura que no tiene base en las Escrituras—, los sacerdotes bíblicos de Israel sí pueden casarse. En el pasaje referente al Sumo Sacerdote se establece que él solo puede casarse con una mujer virgen. Si se casa con una mujer divorciada, una viuda o una mujer que haya actuado de forma sexualmente inmoral, pierde su posición como Sumo Sacerdote.
Entonces, ¿dónde está el perdón y la gracia? Por favor, no confundas la “gracia” como un instrumento que permite violar la Palabra de D-s. El Sumo Sacerdote es libre de tomar una decisión respecto a con quién desea casarse, pero HaShem no está obligado a cambiar Sus estándares de santidad. D-s no está siendo falto de gracia cuando unge a un nuevo Kohen para convertirse en Sumo Sacerdote en lugar de aquel que rechazó los parámetros de su llamado. Naturalmente, el anterior Sumo Sacerdote puede mantener una relación con D-s y ser usado por HaShem, incluso para grandes cosas. Sin embargo, ya no puede servir como Sumo Sacerdote.
La gracia y el perdón son vitales para sanar relaciones, pero nunca proporcionan una base para violar los mandamientos de D-s. Cuando alguien rechaza la Palabra de D-s, hay consecuencias para quien la viola y, muchas veces, también para personas inocentes afectadas por ese pecado. Este es el punto central de este artículo: LA GRACIA MAL ENTENDIDA Y MAL APLICADA REALMENTE ATACA LA SANTIDAD Y NO PRODUCE LA VOLUNTAD DE D-S. Sin embargo, cuando la gracia se aplica de manera correcta, puede restaurar la situación a un estado de santidad; por ejemplo, mediante un nuevo Sumo Sacerdote que ejerce fielmente la unción de su llamado.
Las decisiones que tú y yo tomamos tienen consecuencias reales. Muchas veces, estas consecuencias tienen efectos a largo plazo, incluso eternos. No siempre hay una segunda oportunidad. Recuerda, el tema de este artículo no es la salvación, sino el llamado que HaShem pone sobre un individuo. La mala aplicación de la gracia hoy —que es epidémica— roba al cuerpo del Mesías (la congregación de los redimidos) de poder y de un testimonio capaz de impactar vidas y llevar a otros a la fe. Cuando la santidad es ignorada y los estándares bíblicos se dejan de lado con ligereza, se debe esperar que el juicio se manifieste primero en la casa de D-s.
Dr. Baruch Korman – 1 de Mayo, 2026.