Shemini (Octavo)
Porción de la Torá: Shemini (Octavo)
Lectura de la Torá: Levítico 9:1–11:47
Lectura Profética: 2 Samuel 6:1–7:17
“La Expiación es Necesaria para la Bendición”
Existe una conexión entre la lectura de la Torá de esta semana y el concepto de purificación o el perdón de los pecados. El nombre de la Parashá es Shemini, que significa “octavo”. Se refiere al día después de que los Kohanim (sacerdotes) terminaban su servicio en el Templo (o el Tabernáculo). Era en el octavo día cuando ellos salían.
En relación con nuestra lectura, fue únicamente el Sumo Sacerdote, Aarón, quien ministró, mientras Moisés lo instruía. Esta primera vez sirvió como ejemplo para los demás sacerdotes que servirían en el futuro. Cabe señalar que algunas autoridades enseñan que fue Moisés quien realizó toda la labor, mientras que Aarón y sus hijos simplemente observaban, y luego comenzaron a servir a partir del octavo día.
Es significativo que se enfatice el octavo día. Este número está relacionado con algo “nuevo”. También puede conectarse con los conceptos de “redención” y el “Reino”. Por lo tanto, no es sorprendente que leamos:
“Y Aarón alzó sus manos hacia el pueblo y los bendijo, y descendió e hizo la ofrenda por el pecado, el holocausto y la ofrenda de paz. Y entraron Moisés y Aarón en el Tabernáculo de Reunión, y salieron y bendijeron al pueblo; y la gloria del Señor apareció a todo el pueblo.”
(Levítico 9:22–23)
De estos dos versículos se aprende que la labor principal de los Kohanim es bendecir al pueblo. El punto clave es que el pueblo no puede ser bendecido sin que primero se ofrezcan los sacrificios, los cuales hacen expiación por el pecado.
¿Cuál es la verdadera bendición? El texto dice que “la gloria del Señor apareció a todo el pueblo”. En otras palabras, aunque la expiación es necesaria, no es el objetivo principal. Es más bien el medio necesario para lo que D-s realmente desea: que haya comunión entre Él y el pueblo. Cuando el texto afirma que “la gloria del Señor apareció…”, se refiere a la manifestación de Su presencia.
Ahora que Yeshúa ha pagado el precio para hacer expiación por el pecado, nosotros (los creyentes) tenemos el privilegio de participar en un nuevo tipo de sacerdocio, un sacerdocio real (1 Pedro 2:9), y de llevar a otros a Su luz admirable (gloria).
Dr. Baruch Korman – 10 de Abril, 2026.