Porción de la Torá: Vayera (Y Él se Apareció)
Porción de la Torá: Vayera (Y Él se Apareció)
Lectura de la Torá: Bereshit (Génesis) 18:1–22:24
Lectura Profética: 2 Reyes 4:1–37
“Nuestro Misericordioso Di-s No Tolerará el Pecado”
No solo en la porción de la Torá de esta semana, sino a lo largo de toda la Escritura, cada palabra es significativa y está escrita de la manera en que aparece por una razón específica. En otras palabras, nada es aleatorio en la Palabra de Di-s, todo contiene revelación. En nuestra parashá, Sodoma es destruida. Dos de los tres ángeles que aparecieron a Abraham viajaron a Sodoma y, aunque tenían la intención de pasar la noche en la plaza de la ciudad, Lot les imploró que se quedaran con él. Esa noche Lot les preparó un banquete. Es muy significativo que el único alimento mencionado sean Matzot (panes sin levadura). ¿Por qué solo Matzá?
Tanto en los escritos rabínicos como en el Nuevo Pacto, la Matzá tiene un significado especial. Rav Shaul (Pablo) escribe:
“Vuestra jactancia no es buena. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa? Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis masa nueva, como sois sin levadura (Matzah). Porque incluso el Mesías, nuestra Pascua, fue sacrificado por nosotros.” — 1 Corintios 5:6–7
Este pasaje informa al lector que la Matzá está relacionada con la ausencia de pecado. Shaul escribe que los creyentes son Matzá, “sois sin levadura”. Lo que Rav Shaul enseña es que, debido a la obra redentora de Yeshua, el creyente es purgado del pecado.
Es necesario entender esta verdad bíblica en dos niveles:
Salvación: Una experiencia de salvación elimina completamente la deuda del pecado y hace que el creyente sea justificado por la gracia de Di-s y entre en Su Reino.
Santificación: Por medio del Espíritu Santo, el creyente es confrontado con el pecado en su vida y HaShem obra para producir arrepentimiento.
Con respecto a este segundo nivel de purificación del pecado, hay una verdad importante:
Si uno no cae bajo convicción y se rehúsa a arrepentirse, ten por seguro que HaShem, como un Padre amoroso, disciplinará al creyente.
De la misma manera que Di-s no tolera el pecado en un creyente, tampoco HaShem lo tolerará en un incrédulo. Aunque Él es paciente y tardo para la ira, llega un momento en el que HaShem purgará el pecado del incrédulo. Esto es lo que ocurrió en Sodoma. El clamor contra el pecado de Sodoma subió hasta HaShem y Él descendió a la ciudad. Debido a que Sodoma no tenía una relación de pacto con HaShem, la purificación del pecado no fue una forma de disciplina, sino una destrucción total.
Este es un mensaje no solo sobrio para el incrédulo, sino que también habla al creyente respecto a que el misericordioso Di-s no tolerará el pecado. En este Shabbat, recuerda tu identidad como Pan Sin Levadura.
Dr. Baruch Korman – 7 de Noviembre, 2025.